Algunas
costumbres y normas británicas pueden resultar tan extrañas que hacen que
muchos de los españoles que visitan el país se sientan auténticos guiris
Un
país tan cercano como el Reino Unido posee un sinfín de costumbres que pueden
resultar muy chocantes para un ciudadano español.
1.- Saludos en lugar de besos: A pesar de que en España es muy
normal dar dos besos cuando te presentan a una persona, en el Reino Unido la
costumbre es dar exclusivamente la mano. Besar a un súbdito de su graciosa
majestad que acabas de conocer puede tener como consecuencias desde la
necesidad de disculparse repetidamente, hasta un sonoro bofetón.
2.- Puntualidad: Los ingleses son conocidos por su extrema
puntualidad. Este tópico es completamente cierto. El más mínimo retraso al
llegar a una cita es considerado una auténtica falta de respeto. Lo mejor es
llegar antes para evitar que la persona se vaya o, si decide esperar, tener que
aguantar una bronca y caras largas.
3.- Moquetas: En el Reino
Unido las moquetas están por todas partes, desde salones y dormitorios hasta
los cuartos de baño, lo que, además de no resultar demasiado higiénico, es muy
chocante para los españoles.
4.- TV Licence: Cualquier persona que posea un aparato de
televisión tiene que pagar una tasa anual para financiar los gastos de la BBC.
Este impuesto se aplica incluso a los extranjeros que residan temporalmente en
el país y si no se paga, la multa puede alcanzar las mil libras.
5.- Respetar las colas: Los
ingleses hacen cola para casi todo y, además, siempre respetan el turno. La
persona que intente saltarse una cola será reprendida por el resto de
individuos que aguardan su turno y obligada a situarse al final de la misma.
6.- Cashback: Esta práctica,
muy extendida en muchos supermercados, consiste en pagar con una tarjeta de
débito un importe superior al de la compra efectuada y recibir en efectivo la
diferencia. Una forma rápida de obtener algo de efectivo sin necesidad de ir a
un cajero automático.
7.- Té a todas horas: Otro de
los tópicos más extendidos sobre los británicos es su gran afición por esta
infusión. De hecho, en muchas casas hay siempre una tetera con agua hirviendo,
lista para preparar un té al instante. Aceptar una taza de esta bebida
prácticamente equivale a ganarse la simpatía de la persona que invita.
8.- Educación ante todo: Los
ingleses repiten constantemente las palabras «please», «thank you» y «sorry»
(«por favor», «gracias» y «lo siento»). No es algo que digan porque realmente
lo sienten, sino que lo hacen por costumbre, de forma automática. Por eso, no
responder de la misma manera es considerado una gran descortesía.
9.-Los nombres de las calles: El sistema para denominar las
calles de Londres es absolutamente caótico. Una misma calle puede cambiar de
nombre varias veces en un mismo tramo. Además, la capital británica posee
muchas calles distintas que poseen exactamente el mismo nombre, lo que dificulta
enormemente la orientación de los extranjeros.
10.-Vestuario de fiesta: La coquetería de las jóvenes llega hasta
el extremo de usar cortos y finos vestidos de verano para salir de marcha por
Londres en una gélida noche de febrero. Las sandalias de tiras con tacones de
aguja son un complemento indispensable.